Entre Caracas y las letras: Aquiles Nazoa

Entre Caracas y las letras: Aquiles Nazoa

Cuando escribimos tenemos el poder de plasmar con un lápiz en una hoja, diferentes palabras que formen un texto con un propósito y significado. Las letras tienen el poder de cambiar mentes, darnos enseñanzas, pone nuestra imaginación a trabajar, entre otras cosas más. Nuestra ciudad siempre ha sido cuna de diferentes personajes que se destacan en el área deportivo, musical, periodístico y pare de contar y entre Caracas y las letras surgió Aquiles Nazoa.

Aquiles es una persona que Caracas vio nacer en El Guarataro (Parroquia San Juan) en pleno años 20 un 17 de mayo. Fue un escritor, ensayista, poeta y tenía algo que seguramente no nos imaginamos de un escritor: también era humorista, aunque suene un poco extraño. Toda su vida fue autodidacta y nunca fue a la universidad pero trabajo en lugares como el Museo de Bellas Artes hasta llegar a El Universal como escritor y también a Ultimas Noticias. Él mismo dijo que su trabajo lo formó.

Fuente: Un día dijo

Fuente: Un día dijo

“Sentado como un tonto en El Calvario —refugio de poetas y de flojos—, mi corazón recoge tus despojos en un sentimental itinerario.” – Fragmento de El Día de Caracas.

No fue hasta 1945 que aparece su primer libro El Transeúnte Sonreído y años más tarde recibió el Premio Nacional de Periodismo por su talento como escritor y humorista. Dos años después aparecen sus libros El Ruiseñor de Catuchey Marcos Manaure, idea para una película venezolana, con prólogo de Juan Liscano.  Además de hacer obras poéticas, Nazoa nunca se olvidó de la ciudad que lo vio nacer. Aquilez Nazoa hizo un ensayo llamado Caracas, física y espiritual  ganando el Premio Municipal de Literatura por este  y años más tarde lanzaría una compilación nuevamente inspirada en nuestra ciudad titulada Los humoristas de Caracas esta vez enfocada a su parte humorística (algo que como buen caraqueño no debe faltar).

“Amor, cuando yo muera no hagas lo que hacen todas; no copies sus estilos, no repitas sus modas: Que aunque en nieblas de olvido quede mi nombre extinto, ¡sepa al menos el mundo que fui un muerto distinto!” – Poema “Amor, cuando yo muera…”

Aquilez Nazoa murió en un accidente de tránsito pero sus palabras quedaron plasmadas para la historia de los caraqueños y también para la misma ciudad de Caracas. En la parroquia San Juan hicieron un mural a su memoria y para honrar su vocación a las letras y a la cultura venezolana actualmente hay un cine y una biblioteca en su nombre. Entre Caracas y las letras, todo queda.

“Caracas era entonces un lugar del que poco se sabía en el mundo, sumido en deplorable atraso. Y esa es la Caracas en que yo nací, la Caracas a la que perteneció mi familia, la Caracas de la que yo vengo, y por eso puedo hablar de ella con tanta propiedad” –  Nazoa, 1967

Fuente: Radio mundial

Fuente: Radio mundial

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